Conocer su suelo es clave para tener un jardín sano y lleno de vida, y es relativamente fácil averiguar cómo es su suelo usted mismo con unas sencillas pruebas que le explicamos abajo.
Algunos suelos son fértiles y están listos para plantar, pero otros tipos de suelo pueden necesitar un poco de ayuda. Conocer la calidad de su suelo le ayudará a saber qué fertilizantes y otros mejoradores de suelo necesita agregar antes de plantar su jardín.

Nota: Los suelos en zonas urbanas pueden tener problemas particulares. Puede haber contaminantes como plomo y otras sustancias peligrosas, así que conviene analizar el suelo si piensa cultivar alimentos.
TIPOS Y COMPONENTES DEL SUELO
Arcilla
La arcilla es un componente esencial de cualquier suelo. Ayuda al suelo a retener los nutrientes y la humedad. Pero si su suelo tiene demasiada arcilla, el agua no podrá drenar. Si el agua no drena, el suelo mismo se puede enfriar mucho. Luego, un aumento repentino de temperatura puede hacer que el suelo rico en arcilla se agriete, como pasa en el desierto.
Arena
La arena es lo opuesto a la arcilla. Un suelo con demasiada arena deja que el agua drene muy rápido. Además, los suelos arenosos se calientan rápido y conservan el calor por más tiempo. Por eso, en climas más cálidos, el suelo arenoso se puede secar y no retiene los nutrientes tan bien como los suelos con arcilla equilibrada.
Limo
El limo no absorbe demasiado como la arcilla ni drena demasiado rápido como la arena. Retiene agua, pero no demasiada. Se calienta a un ritmo más constante que la arena o la arcilla, y también se enfría a un ritmo más constante. El limo retiene bien los nutrientes, pero no tan bien como la arcilla.
La mayoría de los suelos son una combinación de estos tres componentes principales, pero el que predomina define su tipo de suelo.
El suelo ideal tiene 40 por ciento de arena, 40 por ciento de limo y 20 por ciento de arcilla, con materia orgánica como composta. Esta combinación se llama marga (o suelo franco), y tiene buen drenaje, lo que deja entrar aire al suelo como con la arena, pero también retiene la humedad justa y es más fértil, como el limo o la arcilla.
Si su suelo no es marga, puede mejorarlo agregándole materia orgánica. Además, algunos tipos de plantas prefieren un suelo más arenoso o más arcilloso. Por ejemplo, los cactus prefieren una estructura de suelo más arenosa.
AVERIGÜE SU TIPO DE SUELO
Estas dos pruebas sencillas le pueden ayudar a entender mejor su suelo. Haga una o las dos para averiguar su tipo de suelo.
Prueba de apretar
Junte tierra húmeda, pero no demasiado mojada. Tome un puñado de tierra en la mano y apriételo. Luego frote la tierra entre los dedos. Si se siente arenosa y áspera, probablemente es un suelo arenoso. Si se siente pegajosa o resbalosa, quizás es un suelo arcilloso.
Prueba de la cinta
Junte tierra húmeda, pero no demasiado mojada. Tome un puñado de tierra y enróllela entre las manos, de un lado a otro. Si la tierra enrollada forma una cinta que no se rompe, su suelo tiene bastante arcilla. Si puede formar una cinta, pero se rompe, probablemente su suelo tiene entre 25 y 50 por ciento de arcilla. Si al frotar las manos no se forma una cinta, probablemente más de la mitad de su suelo es arena o limo.
